Fiesta de Reyes de Reyes Magos en Sierras Bayas: Una noche soñada para las infancias

Este lunes 5 de enero Sierras Bayas volvió a tener su noche mágica, en la cual la ilusión se vivencio en miles de ojitos brillantes y manitos de infancias que esperaron para saludar desde los hombros de algún familiar, frente a la calle Aust desde donde bajan año tras años los reyes en la fiesta serrana. Otros no estaban en ese lugar, sino en el caminito que los vio pasar en el acceso al predio y otras personas transitaron de acá para allá en busca de la mejor posición que los acerque al momento soñado.
El descenso se hizo lentamente desde las 21.30 horas tras el paso de la estrella de Belén. Para ese momento el predio ya estaba repleto de gente que desde temprano se había acercado a disfrutar de la fiesta tradicional de Sierras Bayas, que este año celebró su 61 edición con una comisión organizadora renovada. Y con ella llegaron varios cambios, como el de quitar las vallas de contención que habitualmente marcaban el sendero del recorrido. Esta vez se incorporó un carruaje para que tras la bajada los reyes saluden a las infancias desde más cerquita, eso hizo que la gente se mueva. Otro de los cambios fue la vuelta del recorrido por la plaza del pueblo, es decir los reyes bajaron desde lo alto, fueron a dar la vuelta a la plaza siempre rodeados de gente y de un séquito que les iba abriendo el paso. Luego ingresaron al predio para ir al pesebre, dar un mensaje que como novedad trajo la voz de los tres reyes y no la lectura de una carta. Interactuaron, sacaron sonrisas y a continuación entregaron los regalos en cada uno de los palcos identificados con cartelería y los colores amarillo, verde y rojo de los tres personajes Melchor, Gaspar y Baltazar.
La fiesta fue multitudinaria y se vivió a pleno por cada uno de los presentes. Este año tuvo varias novedades; además del recorrido de la bajada y la puntualidad, lo más trascendente fue la recreación del Belén Viviente, en el que buscaron representar como era la infraestructura y la cultura del pueblo de Belén. Esa iniciativa fue bien recibida por el público que desde temprano hizo largas colas para visitar el espacio montado en el predio de la bicisenda “Javier Ouda”, al lado del establo, en el cual se realizó el pesebre. También fue un acierto la ubicación del paseo de artesanías frente al predio y las estatuas vivientes, malabaristas y personajes sueltos durante la tarde en la calle. Del mismo modo que las propuestas para otros públicos en la plaza donde se presentaron las bandas Red Swing y La Porgy.
La fiesta culminó cerca de la medianoche tras la presentación del grupo Vieja Minga y fuegos artificiales.