Mutual Sikuris celebró el desentierro del Pujllay en su Carnaval Abajeño

Carnaval Abajeño en Mutual Sikuris. Foto/ Jorgelina Perez – Planeta Cultural.

La Mutual Sikuris realizó este viernes en su sede, una nueva edición del Carnaval Abajeño con el tradicional desentierro del Pujllay, una celebración que une música, danza y memoria popular. La fiesta contó con un gran marco de público.

Nota: Jorgelina Perez., fotos y video en proceso.

Son las 9 de la noche y el predio de Mutual Sikuris y la plaza lindera en Villa Maillin, están colmados de gente con reposeras, que llego temprano para ubicarse en el mejor lugar para vivenciar la nueva edición del carnaval abajeño, niños y niñas ya corretean jugando con puñados de harina y la cantina ya está en funciones. Todo está listo para disfrutar de la fiesta popular, que trae consigo rituales andinos para despertar al Pujllay que es el diablo del carnaval, frente a una apacheta, un cumulo de piedras apiladas, que están allí como un espacio simbólico para rendir tributo a la Pachamama. Más tarde se verá cubierta de harina, cuando al ritmo de la música y el baile se desentierren los diablos, que traen alegría, juego y fertilidad de la tierra.

Sikuris, una vez más hizo de su fiesta un espacio de disfrute pleno para quienes la vivenciaron, pero todavía queda mucho por contar. Esta edición de la fiesta contó con el apoyo del Municipio y del Programa “Carnaval es Cultura”, de la Provincia de Buenos Aires.

Esta vez el carnaval comenzó con la proyección de “La Invitación. Hay que pedirle al carnaval que no deje de soñar”, un cortometraje realizado en los talleres de cine de la Mutual. Luego llego la música con las integrantes de talleres del espacio, junto a sus profes Alba Mancinella, Guyi Mieri y Valentina Fernández. A continuación, el grupo folclórico Herederos subió al escenario, con la participación de Yanina Caponi en violín, y con ellos se armó el baile. Con el espíritu peñero al ritmo de chacareras, una jota, rondas, palmas, entonaciones colectivas de canciones, el carnaval fue convirtiéndose en un gran festejo, aunque todavía faltaba mucho para concretar el desentierro del Pujllay.

Las presentaciones en el escenario siguieron con El Legado, un grupo folclórico emergente que ofreció un puñado de canciones que continuo con la gente bailando. Más tarde llegó la danza caporal con René Huallpa en el medio de la pista, con un público que en principio funcionó como espectador y registró el momento con sus teléfonos celulares. En la segunda canción ya no había presentación, sino una performance en la que todas las personas eran parte del baile, junto a René, y con una nube de harina suspendida en el aire que había igualado todos los rostros.

Ya en la etapa final de la fiesta, subió al escenario Che Diablera, la banda anfitriona con Guyi Mieri, Alba Mancinella, Marcos Herrera, Valentina Fernández, Agustín Begue y Samuel Carabajal. Ahora sí, era el momento de despertar al diablo del carnaval y traer la ancestralidad, la memoria y la alegría. Al ritmo de la música y puñados de harina por el aire, entro la diablada, con sus trajes de colores vibrantes y todo fue fiesta abajeña.